Podemos observar ciertas actitudes que opta por tener nuestro hijo cuando se pone a jugar solo o con más niños. Ya sea en el parque o en el colegio, debemos observar de qué manera se comporta para distinguir cuando hace bien las cosas y cuándo las hace mal. Es muy común que cuando son pequeños, no quieran jugar con otros compañeros y prefieran hacerlo solo. Esto puede ser porque no les gusta compartir juguetes o porque tienen un mal perder cuando realizan alguna actividad en grupo. Para que tu hijo no se tome mal cuando pierde en los juegos, vamos a enseñarte una serie de conejos que puedes poner en práctica para que aprenda a jugar deportivamente y no se enfade con los demás pequeños.

Consejos para enseñar a tu hijo a jugar deportivamente 

Consejos para enseñar a tu hijo a jugar deportivamente

Como nos pasa a los adultos en mayor o menor medida, cuando jugamos a cualquier juego de competición siempre queremos ganar y ser el mejor durante todo el tiempo. Cuando perdemos podemos sentir esa pequeña frustración porque pensamos más en ganar que en participar. Pues esto se multiplica por mil cuando les pasa a los más pequeños de la casa, puesto que no saben controlar todavía sus emociones ni saben gestionar lo que les pasa en el interior.

¿Qué hago para que mi hijo no se enfade siempre cuando pierde? 

Pues bien, es el momento en el que tienes que poner todo de tu parte para que tu hijo entienda ciertos aspectos a la hora de jugar con otros niños, así como aprender a no tener que ganar a toda costa.

  1. Siempre es bueno que recuerdes que se debe jugar limpio. Tanto él como los demás participantes tienen que respetar las reglas del juego y no hacer trampas. Debemos advertirles que, si ven trampas, paren el juego y se lo digan a los responsables en cuestión para volver a empezar cumpliendo todas las normas.
  1. Lo importante de todo, es jugar y pasarlo bien. Esto es muy importante recalcarlo porque de nada nos sirve enfocarnos en ganar ya que al final no disfrutamos de la aventura.
  1. Por otro lado, también tenemos que enseñarles a compartir y a saber jugar en grupo. Muchas veces es mejor jugar con gente a jugar solo. De esta manera se pueden aprender nuevas técnicas para perfeccionar esas estrategias que hay en todo tipo de juegos.
  1. La deportividad es ante todo el primer aspecto que debemos tener en mente. Dile a tu hijo que siempre felicite a los ganadores del juego, hay que saber que unas veces se pierde y otras se gana. Por ello, tenemos que tener respeto a todos los intervinientes para poder mantener un juego con buena armonía y sin problemas mayores.

Pon en práctica estos cuatro consejos para que tu hijo no se decepcione cada vez que no consiga ganar. Te recomendamos que tomes medidas cuanto antes si ves que tu hijo no quiere jugar con nadie de sus amigos ni quiere participar en ninguna actividad.