Al nacer, el bebé recién nacido puede mostrar ciertos actos reflejos totalmente involuntarios que nos vienen dados genéticamente. Estos actos suelen desaparecer con el tiempo y ayudan a los especialistas a valorar si el nivel neurológico del bebé es el adecuado.

actos reflejos de tu bebé
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Con el paso de los meses, el bebé comenzará a madurar de forma intelectual y emocional, por lo que, en vez de mostrar actos reflejos involuntarios, ahora estas reacciones sí que serán voluntarias y se mezclarán con los actos reflejos hasta que estos terminen por desaparecer.

El pediatra será el especialista que valorará el nivel de maduración del bebé observando estos movimientos. Ahora bien, ¿Qué actos involuntarios encontraremos en un bebé recién nacido?

Actos reflejos involuntarios en bebé recién nacido Acto involuntario Prensil

Este acto consiste en el reflejo que tiene el bebé para agarrar cualquier cosa que se acerque a su mano. Este acto reflejo permite al pequeño sujetarse de forma involuntaria y ayuda a establecer un vínculo emocional más fuerte entre él y la persona a la que agarra. Por norma general, este acto desaparece a los seis meses.

Reflejo de Galant

El bebé arqueará ligeramente el cuerpo hacia un lado al tocar la zona de los riñones y la columna vertebral. Este reflejo desaparecerá del pequeño al año. No obstante, hay que tener en cuenta que cada recién nacido marca su propio ritmo, por lo que son solo aproximaciones.

Succión

El reflejo de succión es, quizá, el más conocido de todos. El bebé chupará todo aquello que se le introduzca en la boca de forma natural. Esto se puede observar incluso en las ecografías. Suele desaparecer alrededor del sexo mes, que es cuando la succión se vuelve voluntaria.

En tienda para bebés podrás encontrar algunos juguetes de succión, especialmente para el momento en el que le empiecen a aparecer los dientes.

Arrastre

Arrastrarse es un movimiento involuntario que realiza el bebé hasta los tres meses. Al ponerlo boca abajo, intentará moverse y arrastrarse. Con el paso de los meses, este acto se convertirá en voluntario y dará lugar al gateo.

Reflejo de Moro

Se considera que este es un reflejo defensivo ya que el bebé abrirá los brazos y se echará para delante, como si de un abrazo se tratase, al notar peligro como, por ejemplo, un golpe o un movimiento brusco. Tras esto, es muy posible que rompa en llanto. Suele estar presente hasta los cuatro meses.

La Búsqueda

Este es otro reflejo común en bebés. Se produce cuando nota un roce suave en la mejilla o cerca de la boca. El pequeño girará la cabeza en esa dirección en busca de alimento, que es cuando se produce el acto de succión. También es probable que desaparezca alrededor de los cuatro meses.

Reflejo de Marcha

Hasta los dos meses, aproximadamente, el recién nacido intentará andar al sujetarlo por las axilas. Apoyará un pie y luego otro intentando dar pasos. Este es uno de los reflejos más curiosos ya que no volverá a intentar hacerlo hasta varios meses después.