Preparar el nacimiento de un bebé es una emoción que se mezcla con un poquito de vértigo. Desde La Casa del Peque lo sabemos bien. Nos encanta acompañarte en esa mezcla dulce de ilusión, nervios y ganas de tenerlo todo controlado. Y sí, parte del plan es organizar qué meter en la maleta para el hospital.
Parece simple, pero hay truco. Y algún que otro olvido gracioso que todas las familias comentan después.

Guía práctica sobre lo que llevar al hospital para el nacimiento del bebé
¿Por qué es importante preparar la bolsa del hospital con antelación?
Sencillo: porque el día que empiece la aventura no querrás estar buscando calcetines por los cajones o intentando imprimir papeles a última hora. Prepararlo con antelación te aporta tranquilidad, orden, y ese pequeño gusto de marcar cosas en una lista. Además, evitarás llevar cosas innecesarias, que no hay armarios infinitos en las habitaciones hospitalarias.
Curiosamente, también ayuda a mentalizarse del gran momento: es como decirle al cuerpo y al corazón… ya casi estamos.
¿Cuándo preparar la maleta para el parto?
No hay una fecha exacta y universal, aunque en ocasiones se recomienda tenerlo listo más o menos a partir de la semana 32 o 34 de embarazo. Por si acaso. Algunas familias lo dejan para el final, otras lo preparan muy pronto, otras hacen y deshacen la bolsa tres veces porque no se quedan del todo conformes. Lo importante eres tú y cómo lo sientas.
Si te ayuda a disminuir la ansiedad, mejor antes. Si prefieres fluir y esperar, pues también. Así de simple.
Lista para la mamá: ropa, higiene y documentos imprescindibles
Prendas cómodas para el postparto
Aquí no hay glamour, lo sentimos… o sí, pero es un glamour muy nuestro, muy auténtico. Lo que te pedirá el cuerpo serán prendas confortables, ligeras, de algodón y fáciles de poner y quitar. Pijamas con apertura frontal si piensas dar el pecho, sujetadores de lactancia, bragas altas (o de talla grande), bata y calcetines calentitos porque los suelos suelen estar fríos. También un par de camisones para el parto y el postparto. Algunos hospitales proporcionan camisón, pero no siempre es el más agradable.
Además, puedes llevar zapatillas tipo chancla para ducharte y algo más mullidito para caminar por la habitación. No te olvides de la ropa de salida, esa con la que volverás a casa; no hace falta que sea ajustada, el cuerpo tardará un tiempo en recolocarse y es normal. Muy normal.
Productos de higiene personal
En esta parte manda la comodidad y el autocuidado. Gel y champú, crema hidratante (la piel a veces se reseca por el ambiente hospitalario), cepillo de dientes, pasta, desodorante sin olores fuertes, toallas y compresas de postparto. Sí, compresas más grandes de lo habitual, porque tras el parto hay sangrado y estar preparada te dará paz mental.
Algunas mamás llevan también su propio secador de pelo, maquillaje ligero (por si apetece), peine y esa colonia suave que te hace sentir tú. Nada exagerado. Como era de esperar, cada familia tiene su pequeño ritual.
Documentación y trámites necesarios
Aquí hay papeles. Y más papeles. Lo básico: DNI o tarjeta de identificación, tarjeta sanitaria, informes médicos del embarazo, analíticas y ecografías recientes, el plan de parto si lo tienes, y la tarjeta del seguro médico si corresponde. A veces también se solicita el libro de familia o documentos para tramitar el nacimiento, aunque en muchos hospitales ya hacen parte de la gestión telemática.
Por lo tanto, mejor llevarlo todo en una carpeta transparente. Esa carpeta será, durante unos días, tu pequeño tesoro administrativo.
Qué necesita el recién nacido en el hospital
Ropa, mantitas y pañales
Los recién nacidos son pequeños pero requieren logística. En la mayoría de hospitales suele ser suficiente con dos o tres conjuntos de ropa interior (bodies de algodón), pijamitas o peleles, gorrito (pierden calor por la cabeza), calcetines y una mantita suave para los brazos de mamá o papá. También pañales de recién nacido y toallitas respetuosas con la piel.
Un detalle curioso: cada familia tiene una teoría distinta sobre cuánta ropa llevar, pero con 3 o 4 cambios debería ser suficiente para una estancia habitual.
Productos básicos de cuidado
Para el baño y el aseo necesitarás muy poco en el hospital. En ocasiones, ni siquiera harás el primer baño allí. Aun así, puedes incluir una crema protectora para el culito, un aceite o loción hidratante suave, un cepillito y gasas estériles. Nada más. No hace falta un arsenal completo de cosmética infantil desde el minuto 0. Cada cosa a su momento, como dice la abuela cuando habla del cocido de los domingos.
Seguridad y confort del bebé
Aunque parezca evidente, no está de más recordarlo: el recién nacido necesita calorcito, contacto y seguridad. Una muselina ligera ayuda para envolverle, una mantita para el regreso a casa y, muy importante, la silla de coche homologada ya instalada cuando salgáis del hospital. También puedes llevar un chupete si lo deseas, aunque no es imprescindible.
Y si vas a dar el pecho, un cojín de lactancia puede ser una bendición para espalda y brazos; no siempre cabe en la bolsa, pero si tienes hueco, adelante.
¿Qué debería llevar el acompañante o pareja?
El acompañante es ese héroe silencioso que trae agua, guarda papeles y hace de fotógrafo improvisado. Necesita ropa cómoda, neceser básico, cargador de móvil, algo de lectura o entretenimiento, y quizás un cambio extra si el parto se alarga. También dinero en efectivo o tarjeta para la cafetería. Y, por favor, mucha paciencia. El humor ayuda, incluso un poquito de ironía cuando toca abrir otra ventana para renovar datos médicos.
Tecnología y objetos prácticos que facilitan la estancia
Teléfono, cargadores y entretenimiento
Hoy en día el móvil es cámara, agenda, reloj y álbum. No puede faltar. Igual que el cargador. También puede venir bien una powerbank, auriculares, y alguna lista de reproducción que te inspire o te relaje. Hay familias que llevan altavoz pequeño para música suave.
Otros prefieren silencio absoluto. Tú mandas. Y si eres de las que hace fotos compulsivamente, no pasa nada, a todos nos ha pasado cuando hay un bebé recién nacido en escena.
Snacks y bebidas para el parto y postparto
En los hospitales hay comida, sí, pero tener snacks variados a mano es oro. Frutos secos, barritas, galletas sin demasiada historia, fruta fresca, botellita de agua o bebidas isotónicas. Durante el postparto da hambre, una cosa bárbara. El acompañante también agradecerá tener algo rápido sin tener que salir corriendo a la máquina expendedora (que a veces solo tiene cosas raras, misteriosas, o carísimas).
¿Qué no hace falta llevar al hospital?
Aquí el criterio es peculiar, porque cada maternidad es un mundo. En general, no hace falta llevar demasiada ropa para el bebé, ni juguetes, ni productos de baño complejos. Tampoco hace falta llevar pañales para una semana entera. En muchas clínicas proporcionan incluso una parte del material básico. Y, curiosamente, tampoco necesitas llevar libros de crianza.
En esos días, la teoría se queda pequeñita frente a la práctica del piel con piel y las primeras tomas.
Consejos para organizar la bolsa del parto sin estrés
Haz una lista. Bueno, dos listas: una para la mamá y otra para el bebé. Entra en juego el famoso checklist para el parto. Después reparte las cosas en dos bolsas distintas, así localizarás más rápido lo que necesitas. Además, si puedes, deja la bolsa en un lugar accesible, cerca de la puerta o en el coche si vives lejos del hospital. Y por supuesto, pide ayuda.
En ocasiones, preparar la maleta es el primer acto de crianza compartida. Y si te falta algo, respira, respira otra vez. Casi siempre hay solución.
Diferencias según el tipo de hospital o clínica
Cada centro sanitario tiene sus particularidades. Algunos proporcionan camisón, pañales y productos de aseo; otros no. En clínicas privadas a veces te entregan un neceser completo para el bebé y hasta regalitos de bienvenida. En hospitales públicos suele haber menos extras pero una atención igualmente maravillosa.
Por lo tanto, lo ideal es llamar antes, consultar la web, o preguntar a otras familias que hayan dado a luz allí. No hace falta improvisar demasiado.
Checklist descargable para no olvidar nada
Nos encanta la magia de tachar cosas. Así que aquí va nuestra sugerencia de checklist básico para llevar al hospital (la versión completa puedes encontrarla en nuestra web, lista para descargar e imprimir):
- Camisón o pijamas cómodos
- Sujetadores y discos de lactancia
- Compresas de postparto
- Neceser básico de higiene
- Documentación sanitaria
- 3 o 4 conjuntos para el bebé
- Pañales y toallitas
- Mantita y muselina
- Snacks y agua
- Cargadores y móvil
- Silla de coche para la salida
No tiene más misterio. Y sí, puede faltar algo, o sobrar. A veces pasa, no pasa nada.
En La Casa del Peque creemos que preparar la bolsa para el hospital es más que un trámite. Es un pequeño ritual de bienvenida, un gesto que dice: te estamos esperando, pequeño. Tener claras las cosas esenciales ayuda a vivir el parto con más calma y espacio para la emoción. Que ya habrá mucha. Si te quedas con una idea, que sea esta: importa menos la perfección y más el cuidado.
Al final, lo importante será ese instante en que por fin le veas la carita. Y la vida cambie un poquito. O un muchito. Como prefieras.
Y ahora sí, puedes respirar. La maleta está lista.
