Para poder determinar si nuestro bebé tiene fiebre o no, debemos tener en cuenta que, por lo general nuestros pequeños tienen una temperatura corporal diferente a la nuestra, por lo que deberemos tener en cuenta otros criterios.

La temperatura normal de un bebé suele ser ligeramente superior a la de los adultos, por lo que no no debéis confundiros. Por lo general, debemos pensar que si con la medición en la axila nos marca 38º, o por la medición en el ano 39º, nuestro bebé tiene fiebre.

Si la medición se encuentra entre los 37’5º y los 38º, no deberíamos preocuparnos, pues se trata de un estado febril, que se puede aliviar refrescando a nuestro pequeño. Si la medición está entre los 37º y los 36’5º, podemos considerar que nuestro bebé tiene una temperatura totalmente normal, pues como ya hemos dicho, la temperatura media de los bebés es superior a la de los adultos.

Que nuestro bebe tenga fiebre es sin duda un momento de angustia, incluso más para los padres primerizos, aunque si la medición da por encima de los 38º, no conviene alarmarse en exceso, pues es normal que los bebés presenten cuadros febriles en gran cantidad de ocasiones a lo largo de sus primeros meses de vida.

Si nuestro bebé presenta fiebre, es recomendable mantenerlo hidratado, y sobre todo deberemos acudir a nuestro pediatra para asegurarnos que su estado es bueno. Esperamos que este pequeño artículo pueda resolver algunas de vuestras dudas.

¡Qué tengáis una feliz semana!